El Supuesto: IPFS y PermaWeb
¿Te imaginas lo que pasaría si Instagram se cayera mañana y nunca volviera? ¿Cuántos recuerdos perderías?
Pienso mucho en la fragilidad de nuestro conocimiento, nuestro multimedia, nuestro arte. ¿Persistirán nuestros íconos culturales dentro de 2.000 años, al igual que los de los olmecas y los romanos? Bueno, déjame decirte que hay muchas personas brillantes en el mundo desarrollando tecnologías que ofrecen respuestas a preguntas como estas y a problemas mucho más tangibles como la censura de periodistas.
Una de mis tecnologías favoritas se llama InterPlanetary File System (IPFS), y es un sistema de archivos distribuido que tiene como objetivo crear una web (más) permanente y descentralizada. En IPFS, no utilizamos URL para localizar contenido; en su lugar, utilizamos CID, que apuntan directamente al contenido (no a las páginas). Cuando un usuario solicita datos, la red IPFS busca los datos en varios nodos y los recupera del nodo más cercano al usuario. Esto significa que los datos no se almacenan en un único servidor, sino que se distribuyen en muchos nodos, lo que los hace más resistentes a la censura, la pérdida de datos y otras vulnerabilidades de los sistemas centralizados.
Otro proyecto cuya idea me gusta mucho es PermaWeb. Su concepto es simple: crear páginas web que sean permanentes: una vez que algo se publica, permanece en la web para siempre. Esto juega un papel valioso en casos de uso que requieren resistencia a la censura o manipulación de la información.
Estas tecnologías han atraído una atención significativa en los últimos años debido a su potencial para revolucionar la forma en que almacenamos y compartimos datos en línea. Son especialmente importantes para preservar información crítica y valiosa, como documentos legales, investigaciones científicas y arte digital. Al utilizar la tecnología IPFS o PermaWeb, evitamos la dependencia de servidores centralizados y garantizamos que los datos permanezcan disponibles incluso si los servidores originales fallan o desaparecen.